domingo, 13 de diciembre de 2009

Fan Fiction ganador del concurso 10 mil Colmillos Vampíricos

Pues la concvocatoria se dio y tuvimos una ganadora irrevocable, su seudónimo La Amante de los Sueños!!!!!!!!!

Nombre: Rosa Ballesteros Robles

Nombre Seudónimo: La amante de los sueños o Rous Collen (preferentemente el primero).

Edad:20 años

País: orgullosamente México

Portada favorita: La ultima portada, la de Amanecer

AQUÍ LES DEJO SU FAN FICTION,QUE LES GUSTÉ COMO A MÍ!!!!

FAN FICTION-TWILIGHT

AUTORA.LA AMANTE DE LOS SUEÑOS

AGUASCALIENTES, AGUASCALIENTES-MÉXICO

Edward a Bella:

Apareciste un día en mi vida y no supe que hacer, me hiciste sentir algo que jamás había experimentado, algo que pensé jamás llegaría a ser.

Sentía odio por ti en un principio, hasta que comprendí que no era así, que lo que en realidad sentía era amor por ti.

El sentimiento que despertaste en mí, me hacia feliz, pero al mismo tiempo me estremecí, todo era nuevo para mí y no sabía de qué forma actuar.

En un principio pensé que la respuesta era alejarme de ti, pues creí que era un peligro para ti, hasta que entendí que jamás podría dejarte ir.

Me decidí acercarme a ti y descubrí que no te era indiferente, pues todo lo que había en mi te hacia vibrar a ti.

Con cada respiración, con cada golpeteo alocado de tu corazón, volvías loco a mi ya muerto corazón.

Pensaba que si te dejaba escoger sería lo mejor, pero siempre que lo asía todo iba peor.

Poco a poco nos fuimos acercando más, hasta que llegamos a ser algo más.

Desde que te conocí pusiste mi existencia de cabeza y extremadamente feliz, pero desde que me conociste pusiste tu vida en peligro y eso me entristecía a mí.

REVELACIÓN

Edward:

Ella estaba junto a mí, sentados en el sillón de su casa, hablando sobre lo mucho que me quería, su padre no se encontraba en casa, lo cual representaba una enorme ventaja para mi, puesto que con su padre tenía que comportarme como todo un caballero, no es que no lo hiciera cuando él no estaba, pero era mucho más sencillo tener abrazada a mi amada sin la persistente mirada acusadora de su padre.

En un principio me rehusaba a que ella se enterara por alguna razón lo que era yo en realidad, tenía mucho miedo que si ella se llegaba a enterar me aborreciera y se alejara de mi o peor a un que jamás quisiera volver a verme, pero con forme fue pasando el tiempo se convirtió en todo una necesidad el que ella se enterara de la verdad, sobre lo que soy yo realmente, aunque terminara aborreciéndome era mejor contarle la verdad que seguir dejándome llevar por un sueño que quizás no podría ser debido a que estaba sedimentado en una enorme mentira.

Edward en que piensas, su dulce voz me saco de mis pensamientos, dándome cuenta de que había pasado mucho tiempo sin ni siquiera moverme, ella solo estaba mirando mi rostro con sus hermosísimos ojos color chocolate.

Bella:

Nos encontrábamos en mi casa, hablando sobre lo mucho que lo quería y el a mí, estábamos abrazados, algo que jamás hacíamos del modo en que estábamos cuando se encontraba mi padre en casa porque él era demasiado sobre protector y me hacía sentir como si tuviera 5 años todavía, no se daba cuenta que a mi corta edad yo era más madura que mi propia madre, no es que René no sea buena madre, pero es que en ocasiones parecía yo la mama y ella la hija recibiendo consejos.

Edward se quedo un buen rato callado, se que en algo andaba pensando por su cara de serio, parecía todo un debate, porque en ocasiones sonreía y luego se ponía muy serio de nuevo. Eso me ponía a mí a pensar un poco en su forma de actuar y en su forma en sí, en ocasiones me parecía que era una estatua o que por lo menos se parecía a una, así que en esos momentos que se quedaba quieto pensando, si no lo conociera hubiera jurado que si era una.

El era muy diferente de otros chicos, para empezar ninguno me había hasta el día en que lo conocí llamado la atención en ningún sentido, ni cuando era niña, pero todo en el me atraía, su piel fría, su enorme fuerza que era más de la que demostraba normalmente, su inexplicable velocidad que a mi parecer era mucha aunque lo aparentaba bastante bien, porque de no ser muy observadora jamás me abría percatado de ella, que era hermosísimo ante mis ojos, no más bien era guapísimo, que digo era un Ángel, era mi Ángel y de nadie más.

Me canse de estar soñando y de estar pensando en el, así que me decidí a romper su silencio y le pregunte qué en que pensaba, el solo voltio a verme y me sonrió, no contesto mi pregunta, al contrario me pregunto él a mi sobre qué pensaría si él me dijera que lo que veo no es la realidad…

Edward:

No se me ocurrió hacer otra cosa más que voltear a verla y dirigirle una sonrisa picara que era la que le fascinaba y el palpitar alocado de su corazón me lo confirmaba; ya me había decidido a contarle quien era en realidad pero primero quería asegurarme que ella era tan fuerte para soportarlo y saber que pensaba así que le pregunte que qué pensaría si yo le digiera que lo que ve en mi no es la realidad, ella se quedo callada lo cual hizo que empezara a divagar sobre qué era lo que le había hecho, se abría quedado en shock, en un principio pensé que ya se había dado cuenta de lo que era y que me pediría en cuanto reaccionara que me alejara de ella, de repente empezó a querer hablar, su respuesta me tomo por sorpresa y me lleno de alegría, aunque no sé porque me sorprendió, nada de lo que hacia ella era lo esperado, lo cual me hacía pensar en ocasiones que el humano era yo y no ella.

Me sonrió y me dijo que fuera lo que fuera ella me amaba y me amaría siempre, esto me infundio valor para confesarle de una vez que yo era un vampiro.

Empecé por hablarle de mis notables diferencias de los chicos comunes, como hubiera deseado ser yo uno de esos chicos comunes en este momento. En fin, en un principio le estaba dando muchos rodeos al asunto hasta que le dije que soy un vampiro, ella se quedo helada, hasta llegue a pensar que si antes no había caído en shock con mi pregunta ahora si lo había conseguido. Empecé por hablarle por su nombre, pero ella me miro con sus hermosos ojos color chocolate y me beso, matando por completo mi idea de que había caído en shock, ahora pensaba que el que estaba alucinando era yo, no podía creer que a ella no le importara en lo absoluto que yo era un vampiro, me había tomado mucho tiempo confesárselo y a ella no le traía ningún problema, al contrario parecía animarla a estar conmigo.

Bella:

Su pregunta me sorprendió y no sabía que contestarle, o más bien como decirle. Así que lo que hice fue sonreírle y le dije que fuera lo que él fuera yo lo amaba y lo amaría siempre y para siempre.

A él pareció gustarle lo que acababa de decirle, yo solo me quede embobada con su cara y dejando bolar mi imaginación, al principio no le preste atención sobre lo que me estaba diciendo, lo que mi imaginación estaba creando era mucho más interesante, nos encontrábamos él y yo en un prado maravilloso con flores a nuestro alrededor, el estaba vestido de una forma muy elegante y sexi, yo solo traía un hermoso vestido blanco, nos estábamos mirando fijamente, yo me encontraba perdida en sus hermosos ojos, y nos empezamos a acercar un poco, luego otro poco mas y mas hasta que nuestros cuerpos estaban uno pegado al otro y nuestros labios estaban a escasos 2 cm uno del otro, podía sentir su aliento helado en mi rostro cuando de repente el me saco de mi hermoso sueño diciéndome que él era un vampiro, eso no me importo en lo absoluto, puesto que el me amaba tanto que no era capaz de hacerme daño, sino más bien todo lo contrario, evitaba a cada instante que mi propia torpeza me causara algún daño, ni siquiera me di cuenta de cuánto tiempo había pasado ni de la reacción de mi cuerpo hasta que su sutil voz me llamaba.

Lo único que se me ocurrió hacer en ese momento fue voltear a verlo y seguir en donde mi amado sueño se había quedado, así que me lance sobre él a besarlo y digo que comencé a besarlo porque fue tal su sorpresa que al principio no hizo nada, pero eso solo duro unos instantes, porque cuando sintió que mi beso era más apasionado correspondió a mis sentimientos con la misma intensidad, llegue a pensar que sería tal su arrebato por mí que haríamos el amor justo aquí en la sala de mi casa, lo deseaba tanto a él que no me importaba ni el lugar, ni el momento, tan solo me importaba él, nunca antes había pasado por esto en mi vida, ni siquiera por algo similar, el sería el primero, y no me importaba si es que yo no era la primera, tan solo me importaba ser yo en este glorioso momento, pensé que un hombre o vampiro como él no podía ser virgen, pero estaba equivocada.

Mi corazón palpitaba intensamente, sus manos me sostenían suavemente, una estaba situada justo en mi cintura apretándome junto a él y la otra estaba en mi rostro, acariciando dulcemente mi mejilla, solo se alejaba de mi cuando notaba que me hacía falta el aire, pero en cuanto lo recuperaba volvía a besarme intensamente, mis manos de estar abrazándolo se movieron hacia su pecho con la firme intención de quitarle su camisa, comenzando por desabotonar cada uno de los botones, pero esto solo pareció marcar la retirada para él, se alejo de inmediato de mi lado, haciéndome pensar que el no me deseaba de la misma manera, ni con la misma intensidad con lo que lo hacía yo, mi cuerpo se estremeció y mi rostro solo se quedo triste y me puse seria a punto de estallar en lagrimas por el sentimiento de tristeza que se despertó en mi.

Edward:

Ella me beso con una intensidad que me tomo unos segundos reaccionar, y contestarle su delicioso beso, mis manos lo único que fueron capaces de hacer fue apretarla y acercarla más hacia mí.

La bese apasionadamente sin llegar a lastimarla en lo absoluto, pero al mismo tiempo con una intensidad que quemaba, lo hacía tanto que mi excitación y mi deseo por ella se hicieron notables, su aliento en mi boca quemaba mi garganta pero no era por el deseo de beber su sangre, era por querer estar con ella, al principio me costaba trabajo estar con ella por el exquisito aroma de su sangre, pero en este momento mi deseo por estar con ella era mucho, pero mucho más grande y fuerte.

Tan solo me alejaba de ella cuando necesitaba tomar aire, pero en cuanto lo recuperaba volvía a lanzarme a sus cálidos y carnosos labios.

Sus manos se deslizaron hacia mi pecho, lo cual hizo que mi excitación aumentara, sabía que tenía que parar, porque no deseaba hacerle ningún daño, todo este tiempo he tratado de protegerla de todo y de todos, incluso de ella misma y ahora el destino me decía que el mayor peligro que ella tenía en este momento era precisamente yo.

No podía hacer el amor con ella porque significaría el final de sus días, por más que mi deseo fuera tan fuerte por hacerla mía y sentir su cálido cuerpo junto al mío, tenía que alejarme de ella, rápidamente, pero mi cuerpo se rehusaba a hacerle caso a mi conciencia.

Esto que ella me hacía sentir era una experiencia nueva, nunca había sentido nada parecido siquiera, incluso cuando era humano nada me había llamado la tensión, esta sería la primera vez que hiciera el amor con alguien, y me alegraba que fuera mi Bella, que hermoso sonaba eso “MI BELLA”, lo cual me puso a pensar esta sería la primera vez de Bella, o abría habido antes que yo alguien más que le robara el aliento a ella, pero eso no me importaba en lo absoluto, porque ella era mía ahora, así que no podría significar nada el que alguien más hubiera tenido antes sus besos.

Lo que me importaba en este momento era que no me gustaría hacer el amor aquí en su casa, para ser más precisos en la sala de su casa, quería que fuera algo especial para ella y para mí, y eso fue lo que hizo que mi mente empezara a ganar sobre mi cuerpo.

Cuando ella comenzó a desabotonar mi camisa fue mi pauta para que me alejara, aunque realmente la deseaba, quería lo mejor para ella y eso no era yo en este momento.

Ella se quedo callada, su cara se puso muy triste, a punto de llorar, como podía yo permitirme hacerle esto a la mujer de mi vida, lo único que pude hacer fue abrazarla y decirle que lo sentía mucho, pero que no podía hacerlo, mas bien no debía hacerlo.

Sus lágrimas comenzaron a bajar por sus mejillas, y me empezó a decir que estaba bien que ella lo entendía, que no era tan bonita, ni mucho menos atractiva como para que yo quisiera hacer el amor con ella, sus palabras me desconcertaron, pero como podía mi Ángel pensar eso, si ella era mi vida, antes de conocerla bien podía pasar como un zombi, porque estaba muerto en vida, bueno es un decir, porque no tengo vida, pero desde que ella apareció todo cambio por completo, ahora era inmensamente feliz y estaba sonriendo todo el tiempo.

Lo único que se me ocurrió hacer en ese momento fue besarla y decirle que como podía pensar eso, si ella era mi vida y que si no hacía el amor con ella era porque temía hacerle daño porque jamás lo había hecho con nadie, ni siquiera cuando era humano.

Le dije que nadie había sido capaz de llamarme siquiera la atención, mucho menos despertar un deseo en mi, por lo tanto jamás me había importado el ser virgen, aun con las constantes burlas de mis hermanos; el ser virgen era uno de mis principios fundamentales, porque en la época en la que nací era muy importante llegar virgen al matrimonio y eso era lo que yo quería para mi Bella, quería que fuera mi esposa y eso es lo que aria, pedirle que se casara con migo.

Bella:

Lo que hizo Edward al ver mi reacción fue abrazarme y decirme que lo sentía mucho, pero que no podía hacerlo, que no debía hacerlo.

Mis ojos no aguantaron mas y empezaron a salir lagrimas de ellos, lo único en lo que pensaba era en que yo no era suficiente para él, así que le dije que estaba bien, que yo entendía el hecho de que no era tan bonita, ni mucho menos atractiva como para que él quisiera hacer el amor con migo.

El me beso de una forma tan tierna y dulce y me dijo que como podía pensar eso, que yo era su vida y que si no hacía el amor con migo era por temor a serme daño, porque él jamás había hecho el amor con alguien, ni siquiera cuando era humano. Me dijo que nadie había sido capaz de llamarle la atención, mucho menos despertar algún deseo en el.

Eso me dio muchísima alegría, porque estábamos igual, lo que me confirmaba que estábamos destinados el uno para el otro, y me puse alegre y le correspondí su abrazo, y le dije al oído que no tenia porque tener miedo, que yo tampoco había hecho el amor con nadie, así que esto sería una experiencia para los dos igual, que yo estaba segura que el sabría qué hacer, pero lo que hiso y dijo me tomo por sorpresa.

Edward:

Después de que le dije que yo era virgen ella se alegro mucho y correspondió a mi abrazo y me dijo en el oído que no tenia porque tener miedo, que ella tampoco había hecho el amor con nadie y que sería una experiencia para los dos igual, dijo que estaba segura que yo sabría qué hacer, lo cual me hizo pedirle que se casara con migo.

Me aleje de ella un instante y puse una de mis rodillas en el piso y le dije Isabella Swan te quieres casar con migo, se que quizás en este momento no estés preparada, y sé que esta no es la mejor situación ni la forma correcta, pero quisieras casarte con migo.

Esperaba ansioso su respuesta, no es que pensara que de inmediato me iba a decir que sí, pero eso era lo que más anhelaba, que su respuesta fuera un sí.

Ella pareció pensarlo por un rato, pero me dijo con una alegría enorme que sí, pero que no era el momento adecuado, como si yo fuera a raptarla en este preciso momento para llevármela a las vegas y casarnos ya; continuo diciendo que primero tendríamos que decírselo a sus padres y hacer una petición en forma, lo cual me parecía lo más correcto pero al parecer para ella era una broma porque lo único que me pedía era hablar con sus padres, no hacer la petición en forma, pero esa idea ya se me había metido en la cabeza.

Bella:

De repente Edward me soltó y puso una de sus rodillas en el piso y me dijo que si me quería casar con él, que el sabia que quizás en este momento no esté preparada, que no era la mejor situación ni la forma correcta, pero que si quería casarme con él.

Me puse a pensarlo un rato, no es que no deseara decirle en ese momento que sí, pero tenía que pensar en la forma de reaccionar de mis padres, así que le dije que sí, que si quería casarme con él, pero que ahora no era el momento adecuado, el puso una pequeña sonrisa en su rostro, pero no le tome mucha importancia y le dije que primero tendría que decirle a mis padres y hacer una petición en forma, aunque solo estaba bromeando, bueno solo en parte, porque si tendría que decírselo a mis padres, de los cuales me preocupaba mas la reacción de mi madre, porque ella estaba en contra de los matrimonios a temprana edad, pero eso no me importaba ahora en lo absoluto.


Edward:

Como me hubiera gustado que todo eso fuera real, pero solo fue un sueño, un maravilloso sueño, pero nada más, esto de estar soñando despierto era algo que al estar con Bella se me había pegado, era algo tan mágico, fabuloso y al mismo tiempo tan incoherente en algunas cosas, pero otras eran tan reales que me gustaba y quería hacerlas realidad.

Sí, me encontraba en casa de Bella, pero su padre se encontraba con nosotros, todavía no se hacía muy bien a la idea de que yo era novio de su hija, no sé porque, Bella era de mi misma edad, pero a él parecía incomodarle un poco ese asunto de que el novio de su hija la visite todos los días a la misma hora, es decir, todos los días a partir de que salíamos de clases yo me venía a su casa, ya sea a ayudarla a estudiar o hacer las tareas o simplemente a pasar un rato juntos, no es que en la escuela no pasáramos todo el tiempo juntos, pero era uno de mis pasatiempos favoritos el estar con ella, el observar lo maravillosa que era.

Cuando estaba su padre me tocaba hacer de todo, desde ponerme como mecánico (a pesar de que esto no se me dé mucho a mi) hasta como chef profesional con tal de que Bella no tuviera nada que hacer después de que terminar la tarea y poder pasar tiempo a solas.

Para lo único que nos separábamos era cuando yo fingía irme de su casa a las 9:30 de la noche (hora que nos había impuesto Charlie) y en la mañana para poderme cambiar de ropa y pasar por Bella antes de ir al colegio.

Mi vida se había convertido en algo fabuloso, y ahora que podía soñar despierto gracias a mi Ángel volvería realidad todo lo que había soñado.

El estar en casa de mi ángel era una ventaja, porque así podía observarla todo el tiempo sin que nadie me estuviera criticando, nos encontrábamos viendo una de las películas favoritas de ella, “Romeo y Julieta”; no tengo nada en contra de ella, pero no puedo entender como después de verla tantas veces le sigue gustando a la gente, no me di cuenta de que mi cara mostraba un pequeño gesto, hasta que mi ángel me vio y me dijo que si no quería verla de nuevo podía poner otra película con tal de que yo estuviera feliz, pero como podría hacerle esto a mi Bella si ella era la fan numero uno de esa película, así que le dije que la dejara y así pasamos el resto de la tarde hasta que me toco irme a mi casa para seguir fingiendo que era un chico normal.


ESPEREMOS PRONTO NOS MANDE LA SEGUNDA PARTE!!!!




10milcolmilloswinner

ESTA IMAGEN ES HECHA CON MUCHO CARIÑO PARA TÍ, ROSA Y ESPEREMOS NOS SIGAS VISITANDO!!!!FELICIDADES DE PARTE DE TODO EL STAFF!!!

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